sábado, 2 de julio de 2011

Libro recomendado por Diego Salinas: Otras inquisiciones, de Jorge Luis Borges


Diego Salinas, Viedma
Elegí "Otras inquisiciones", de Borges, un poco porque de él me hizo acordar Héctor Calvo con su recomendación (Ficciones) y otro poco porque ciertamente fue un libro que en un momento de mi vida fue "de cabecera" (y eso no quiere decir que no lo siga siendo; sólo que hoy comparte esa categoría con tantos otros!).
Hay en ese libro ensayos sobre los temas preferidos de Borges, esos que rondaron buena parte de su obra, escritos con la consabida precisión y belleza que ya le conocemos. Pero hay, además, textos que me asombraron, que me hicieron alcanzar -en ese tiempo maravilloso hacia el final del secundario- una gratísima perplejidad, un estado de asombro y extrañeza de mucha fecundidad para una mente curiosa.
"El idioma analítico de John Wilkins", por ejemplo, me sumergió de lleno en aquello de la arbitrariedad del lenguaje, cuando ni siquiera sabía de qué iba tal cosa.
Y también hizo que desde entonces, imaginara a Borges riéndose como chico que cometió una travesura con las sensaciones que al lector le puede producir un párrafo como este: "En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en a) pertenecientes al Emperador, b) embalsamados, c) amaestrados, d) lechones, e) sirenas, f) fabulosos, g) perros sueltos, h) incluidos en esta clasificación, i) que se agitan como locos, j) innumerables, k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l) etcétera, m) que acaban de romper el jarrón,. n) que de lejos parecen moscas".

1 comentario:

  1. Foucault recuerda ese texto de Borges como un antecedente a 'Las palabras y las cosas', justamente a partir de esa enumeración caótica que a su vez era un orden instalado. genial por Georgie.

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