jueves, 21 de julio de 2011

Libro recomendado por Claudia Sastre: Como mil flores, de Macky Corbalán.




Claudia Sastre, Puerto San Julián.

“Y luego, cuando todo
acaba porque todo
acaba, además se llora”


Como siempre, enfrentarme a esa verba delicada y potente de Macky Corbalan, me conmueve hasta lo más íntimo de mi ser femenino y poético. Precisión poética, equilibro, entre el sentir y el decir, que no obstante no queda navegando a medias aguas. En la poética de Corbalan el abismo que construye el lenguaje se hace palpable, visible.
En la poética de Corbalan el abismo que construye el lenguaje se hace palpable, visible. Y el amor, jugando en ese delicado equilibrio, siempre en el borde del borde. “No se deben escribir poemas de amor” jugábamos a decir con un amigo el otro día, a menos que seas Garcilaso o Hernández -decíamos- o Macky Corbalán (habria que aclarar). Poemas de amor de mujer a mujer, Esa delicada esencia poética que la tradición de poetas lesbianas que la gran Safo inaugurara, es desplegada maravillosamente en este libro. Poemas en serie, divididos en partes, como si fueran escorzos, o detalles, del mismo tema, com un intento de extraer alguna esencia que hable de la verdad, si no absoluta, por lo menos asible.
A lo largo de esta treintena de poemas, Corbalán construye una máquina de duda. Nada está asegurado, todo es provisorio, todo se borra y se reescribe, se deshace y se hace nuevamente. Aquello que tenemos, como propio, a la vez lo construimos con el otro, y es la experiencia. De eso se trata. Miradas de mujer.

Dentro de la tradición poética neuquina, la lírica de Macky Corbalán funciona como una bisagra que articula el lirismo absoluto de Irma Cuña y Mariela Lupi con el realismo desenfadado e irónico de Raúl Mansilla o Aldo Novelli. Los espacios de tránsito de su poesía son aquellos reivindicados históricamente por la poesía femenina, la casa, la cama, la cocina,el cuerpo, pero estos espacios se amplian, lo doméstico se extiende hacia la calle, hacia la plaza del pueblo. El yo lírico tan fuerte y tan marcado de Corbalán se extiende hacia lo público, y se transforma en política. Lo mismo pasa con “lo familiar”, hermanos, padre, madre, hijos. Prescindiendo del registro confesional, incluso de la autorreferencia, hasta el mínimo gesto, como encontrarse en la calle y de casualidad, se convierte en un gesto político. Política de género, de sexo, de familia, de público y privado...más que un libro de poesía, que lo es, y además, excelente, “Como mil flores” es una máquina, una máquina de duda, una máquina crítica...

Hubo un sueño del que quise
despertar.Lo demás fue día
solar, día eterno, día
laboral.

Volver a lo que era, otra
ahora
queda este pensamiento único,
huérfano de piedad y de virtud,
obsesionado de pupila quieta.

Todo lo fijo es de temer.


Zoo BA

Los animales miraban
con asombro los rodeos
de nuestro cortejo: yo, torpe
con el cuerpo, acudia a
las palabras por si una vez pudieran
salvarme; vos, displicente y lejana,
ganabas cada batalla, con el decoro
de no mostrar triunfalismo
o entusiasmo alguno.


Macky Corbalán nació en Cutral Có (Neuquén) y cuando debe nacer, sigue eligiendo esa ciudad aunque vive en Neuquén capital desde hace muchos años. Es poeta, periodista y trabajadora social. Activa por los derechos de mujeres y lesbianas en el grupo fugitivas del desierto, y también por los derechos de los animales no humanos. Es geminiana y de Boca.
Publicó “La pasajera de arena” (1992-Libros de Tierra Firme), “Inferno” (1999-Libros de Tierra Firme) y “Como mil flores” (2007-Hipólita Ediciones).

No hay comentarios:

Publicar un comentario